Escondida detrás de una coraza de hierro, irrompible y fuerte ante veneno de toda serpiente.
Refugiada en el aire frío de Galicia, sintiendo el calor de las estrellas de una noche helada.
Atrapada, entre las voces (bonitas) de mi cabeza, creando historias. Entre línea y línea, inspirada en algo más que la simple vida.
Soñadora de aquellas metas que algún día no muy lejano dejarán de ser solo imaginaciones, y serán realidad.
Espantada de tanto susto, o mejor dicho curada de espanto ante tanto odio.
Amada, por todos aquellos que algún día dijeron odiarme.
Odiada, por todos aquellos que algún día dijeron amarme.
Encaprichada, con toda la gente que dice quererme sin ningún tapujo.
Asqueada también, con aquellos que decían lo mismo y tenían la boca llena de mentiras.
Enamorada, de mí, porque nadie me ama mejor ni lo hará nunca.
Decepcionada con la sociedad en la que vivimos, y armada de todo tipo de armas para entrar en una guerra.
Perdida. Escondida. Refugiada. Atrapada. Inspirada. Soñadora. Espantada. Amada. Odiada. Encaprichada. Asqueada. Enamorada. Decepcionada. Armada.
Orgullosa, de vivir mi vida y que nadie decida por mi.
Arreando. Que es gerundio.
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