¿Cómo te explico, que no quiero que seas el que me acompañe todos los días de mi vida? Sino que cada uno de los momentos que pase contigo sean una anécdota más en mi historia.
¿Cómo te explico, que no quiero estar a todas horas a tu lado? Sino perder la noción del tiempo entre tus besos.
¿Cómo te explico, que nada de lo que los demás quieren lo quiero yo? Eso que tiene fecha de caducidad, porque todo lo bueno se acaba, y mejor haberlo vivido que haberse quedado con las ganas.
Pongámonos serios, quiero explicarte, que no todo tiene una etiqueta. O para mi la única que existe, es la de dejarse llevar sin que te des cuenta de lo que estás experimentado.
Querer creer que las decisiones de tu corazón son las correctas, ya que si pensamos con la cabeza nunca saldríamos a arriesgar con y contra todo.
Un beso bajo la lluvia, un orgasmo en la calle 32 y un abrazo en el parque.
¿Cómo te explico, que no quiero estar a todas horas a tu lado? Sino perder la noción del tiempo entre tus besos.
¿Cómo te explico, que nada de lo que los demás quieren lo quiero yo? Eso que tiene fecha de caducidad, porque todo lo bueno se acaba, y mejor haberlo vivido que haberse quedado con las ganas.
Pongámonos serios, quiero explicarte, que no todo tiene una etiqueta. O para mi la única que existe, es la de dejarse llevar sin que te des cuenta de lo que estás experimentado.
Querer creer que las decisiones de tu corazón son las correctas, ya que si pensamos con la cabeza nunca saldríamos a arriesgar con y contra todo.
Un beso bajo la lluvia, un orgasmo en la calle 32 y un abrazo en el parque.
No necesito nada que nos ponga un nombre. Solo quiero momentos e historias que contar en unos años. De esas pocas, de las que nunca me arrepentiré. Volar hasta el cielo y acabar en otro planeta con cada instante que pase a tu lado.
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