domingo, 29 de julio de 2018

El miedo encerrado.

Hablamos tanto del miedo, que un cuervo negro atravesó mis oídos gritándome que no estaba preparada para tirarme al precipicio de tus complejos.

Quisimos arder tan rápido, que terminamos quemándonos por completo dejando cenizas bajo las sábanas de aquella cama repleta de todo aquello indefinido.

Intentamos volar por encima del universo y nos caímos bajo tierra quedándonos sin fuerza para levantarnos y luchar contra los marcianos de Marte.

Nos acomplejamos tanto del querer y del saber amar, que todo lo que teníamos en mente se desbordó al fondo del mar de nuestras lágrimas.

Conseguir olvidarte al mismo tiempo en el que te estaba amando, con unas copas de más y unos te quiero de menos.

Y así, poco a poco, quedaste en el olvido y en el baúl de mis recuerdos.

lunes, 21 de mayo de 2018

LIBRE.


Colándome entre tus brazos y deslizándome entre tus lunares, no le temo a la vida.
La mala suerte no existe, ni los martes trece, ni gatos negros en un callejón oscuro.
Ya no existen los domingos grisáceos, cuando tus besos lo convierten del color claro de cualquier amanecer una noche de verano.
Mis lunes son menos jodidos cuando sé que estas aquí.
Mis complejos se acomodan en tu pecho y se duermen encima de él.
Mis miedos se escapan por la ventana de la incertidumbre de un futuro lejano, ya no le temo a lo que vendrá.
Disfruto de cada momento, de cada risa, de cada enfado y de cada instante contigo gracias a lo que tú y yo sabemos, y nunca nadie descubrirá.
Me siento libre, contigo y tú conmigo. Siento como el aire me roza la cara y me susurra al oído que no tengo de que preocuparme. Es bonito vivir una historia sin preocupación y sin desilusión.
Después de que la herida te haga gritar de dolor, esta se  cierra y cicatriza de la manera más precisa. Vuelves a amar, y te sientes libre por primera vez. Y eso, es  increíblemente precioso.
















lunes, 19 de febrero de 2018

Versos con sabor a ti.

Caigo en cama, rendida.
Miro al techo, y pienso todo lo que he pasado hace unas horas.
Cierro los ojos, respiro y empiezo a imaginar.
¿Qué sería de mis versos sin tus besos? ¿Qué sentido tendrían?

Cada uno de mis versos con sabor a ti, hacen que todas y cada una de mis líneas tengan más sentido.

Me convierto, en una de las pequeñas y coloridas mariposas que nacen en mi estómago cada vez que nuestros labios se rozan.
Salto al vacío, desde el acantilado de nuestros encuentros. Con el viento rozándome la cara y con el ruido de tu voz me pierdo en todo este escándalo.
Corro a tus brazos, y me siento como una niña pequeña abrazada a su peluche favorito.
Se escapan todos mis miedos, por esa puerta en la que entramos tú y yo cuando estamos juntos.

viernes, 2 de febrero de 2018

¿Cómo te explico?

¿Cómo te explico, que no quiero que seas el que me acompañe todos los días de mi vida? Sino que cada uno de los momentos que pase contigo sean una anécdota más en mi historia.
¿Cómo te explico, que no quiero estar a todas horas a tu lado? Sino perder la noción del tiempo entre tus besos.
¿Cómo te explico, que nada de lo que los demás quieren lo quiero yo? Eso que tiene fecha de caducidad, porque todo lo bueno se acaba, y mejor haberlo vivido que haberse quedado con las ganas.
Pongámonos serios, quiero explicarte, que no todo tiene una etiqueta. O para mi la única que existe, es la de dejarse llevar sin que te des cuenta de lo que estás experimentado.
Querer creer que las decisiones de tu corazón son las correctas, ya que si pensamos con la cabeza nunca saldríamos a arriesgar con y contra todo.
Un beso bajo la lluvia, un orgasmo en la calle 32 y un abrazo en el parque.
No necesito nada que nos ponga un nombre. Solo quiero momentos e historias que contar en unos años. De esas pocas, de las que nunca me arrepentiré. Volar hasta el cielo y acabar en otro planeta con cada instante que pase a tu lado.

sábado, 27 de enero de 2018

Aprender a amar la vida.

Perdida entre tanto lagarto y refugiada entre tanto perro.
Escondida detrás de una coraza de hierro, irrompible y fuerte ante veneno de toda serpiente.
Refugiada en el aire frío de Galicia, sintiendo el calor de las estrellas de una noche helada.
Atrapada, entre las voces (bonitas) de mi cabeza, creando historias. Entre línea y línea, inspirada en algo más que la simple vida.
Soñadora de aquellas metas que algún día no muy lejano dejarán de ser solo imaginaciones, y serán realidad.
Espantada de tanto susto, o mejor dicho curada de espanto ante tanto odio.
Amada, por todos aquellos que algún día dijeron odiarme.
Odiada, por todos aquellos que algún día dijeron amarme.
Encaprichada, con toda la gente que dice quererme sin ningún tapujo.
Asqueada también, con aquellos que decían lo mismo y tenían la boca llena de mentiras.
Enamorada, de mí, porque nadie me ama mejor ni lo hará nunca.
Decepcionada con la sociedad en la que vivimos, y armada de todo tipo de armas para entrar en una guerra.
Perdida. Escondida. Refugiada. Atrapada. Inspirada. Soñadora. Espantada. Amada. Odiada. Encaprichada. Asqueada. Enamorada. Decepcionada. Armada. 
Orgullosa, de vivir mi vida y que nadie decida por mi.
Arreando. Que es gerundio.

miércoles, 3 de enero de 2018

Confusión.

¿Alguna vez os ha pasado que os sentís tan perdidos que no sabéis cuáles son vuestros sentimientos de verdad?
Sentir los pálpitos de tu corazón explotando dentro de ti como una bomba de relojería.
Calandote el cuerpo con el suspiro de sus labios. Confusión en cada beso. Escalofríos en cada movimiento.
Encontrarte en el medio de una isla desierta donde solo se te ve a ti mirando de frente hacia un futuro de incertidumbre y preguntas impertinentes que jamás habías  pensado que se te pasarían por la cabeza.
Y de repente, te encuentras dentro del mar, con el agua al cuello. Te paras. Piensas. Y dices: Me voy a ahogar en el momento menos pensado, cuando no me dé cuenta, estaré muerta.
Pero en esta vida, solo se trata de morir varias veces para revivir con un chasquido de dedos que te haga decir que nada de estas muertes ha sido triste ni razón de arrepentimiento, sino todo lo contrario; experiencias, aprendizajes y mil aventuras para apuntar en tu libreta de TU VIDA, TUYA Y SOLO TUYA, porque lo demás sólo son complementos que decoran tu vida como todos los adornos que tienes en casa, que se presentan siendo bonitos pero con el paso del tiempo envejecen, se meten en una caja y cuando la abres piensas en que esos adornos, alguna vez, fueron algo bonito que aparecía en tu casa.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Fortuna.

No me tocó la lotería, ni el gordo ni siquiera 100€. Pero es suficiente todo lo que yo tengo.
De nada te vale tener mil millones de euros y estar lleno de dinero cuando por dentro estas vacío y no sabes ni lo que es suerte.
Eso que te hace levantarte cada día con toda la fuerza del mundo.
No me hace falta jugar la lotería cuando yo juego el pellejo a la verdadera fortuna. Cuando pienso y digo :
- Lo que de verdad importa, es que estoy aquí, por fin, soy yo la que pisa fuerte y no deja que nada ni nadie me hunda. Que esta sonrisa ya no me la quita nadie.
Después de todo, ya no merecen la pena las cosas grandes, sino los pequeños detalles que te marcan el alma y hacen que el corazón se te derrita con cada pálpito.
Soy millonaria de gente que de verdad me quiere, las que estuvieron a tres metros debajo del suelo y me subieron al infinito del universo con tan solo un 'tú puedes con todo, aquí estamos para vivir contigo esta puta jodida mierda'. Esa gente, que miras y dices '¿Cómo no me voy a sentir afortunada? La fortuna es eso, ver a personas que tumbaron el mundo, para que tú te levantaras después de aquella caída que te dejo helado el interior  como un iceberg.
Salgamos a celebrar con una copa de vino todos y cada uno de los momentos, todos y cada uno de los baches que conseguimos superar y por último y no menos importante todas las veces que nos dimos con la frente en el suelo y recapacitamos de lo que de verdad merece la pena.
Hagamos la vida más fácil, vivamos como si hoy fuera el último día de toda tu vida, o mejor dicho si estos segundos sean los que te quedan.
Vida hay una, después no hay vuelta atrás. Celebremos esta fantástica fantasía como si nos tocara el gordo de Navidad, celebremos la buena vida que nos queda por delante después de toda la millonada que tenemos delante de nuestros ojos llorosos por la emoción.