Siempre escuché a mi madre decir esta frase, y nunca me cansaré de repetirla, "Los sueños están para cumplirlos".
Aunque veas un largo camino lleno de mil baches y un millón de montañas que escalar, sigue caminando. Al paso que sea, no hay prisa, pero llega al final. Siempre.
Todo esfuerzo tiene su recompensa y que mejor regalo que hacer lo que queremos.
Confía en ti, quiérete y no te dejes enredar por el enemigo porque él siempre estará en lo alto de la cima esperando a que te rindas, pero tú tienes que llegar y demostrar que vales mucho más de lo que se piensan.
Seguramente que antes de conseguir lo que queremos pasamos por situaciones difíciles que nos hacen dar un paso atrás, pero aún por encima de eso, no dejes de luchar y cuando des ese paso atrás adelanta dando tres más. Aún con mil lágrimas, mil lamentos y un millón de cargas a la espalda, no desistas.
No dejes que la vida pase y mucho menos los días. Lucha por eso que tanto quieres. Y no, no me refiero a que luches por ese papel en una película, ni una sesión de fotos con los mejores modelos del mundo, ni tampoco que juegues en la plantilla de Zidane. Me refiero a que luches por la felicidad.
La felicidad que desde hace mucho tiempo necesitas. Porque... muchas veces, las personas que mas energía desprenden a los demás son los que peor lo están pasando y los que se están muriendo lentamente en su interior. Y por esa misma razón, antes de cumplir tus sueños, cumple el primero de todos. Sé feliz. Amate. Quiérete. Y vive la vida como te mereces sin complacer a nadie.
Y ahora que lo conseguiste, ahora que por fin estas en la cima, mantente firme y cumple los sueños que quieres cumplir después de esta primera e importante prueba. Vive haciendo lo que mas quieres y con la gente que amas.
No te rindas y conseguirás todo lo que te propongas.
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