Querido Diciembre:
Acabas de entrar por la puerta de mi casa, casi sin yo esperarme tu llegada. Parece que fue ayer cuando te marchaste, y vuelves un año más tarde dando guerra, y pidiéndola a gritos. No sé cuál de los dos grita más. Si tú anunciando que este año se acaba, o yo deseando la llegada de Enero.
Pero este año vienes más calmado de lo que pensaba, incluso más cariñoso. Quiero decirte, que gracias por aparecer así, pero siento decirlo que vienes de esta manera gracias a mi ilusión. La ilusión de una niña pequeña esperando a que la dependienta de la farmacia le regalé esa piruleta en forma de corazón. Porque mi corazón, bombardea energía y pura alegría, a cada paso y cada zancada que doy.
Gracias por llegar, ha pasado tan lento el tiempo y a la vez tan rápido. Con mil y una historias del 2017, este tu año, que ni se me pasaba por la cabeza que ibas a aparecer tan de repente.
En el fondo, eres uno de mis meses favoritos. No te lo creas mucho que te creces. Pero si, eres ese mes donde recuerdo los errores cometidos a lo largo del año, las victorias, las lágrimas, los enfados, las idas de olla,las locuras, las fiestas (¡las queridísimas fiestas!)... Todas esas cosas maravillosas, que hacen que me despida de ti, y del año, con pena.
Al fin y al cabo, te haces querer.
Voy a disfrutar de ti estos 31 días al máximo. Espero que no me traigas malas noticias, porque... No lo digo por mi, lo digo por ti, porque podré con eso y mucho más.
Ay queridísimo Diciembre, llegas como todos estos 18 años eh, queriendo arrasar contra todo, para bien o para mal.
Eres el último de la cola, y lo bueno se hace esperar, ¿No? Vayamos a ello, a por ti.
jueves, 30 de noviembre de 2017
Querido Diciembre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario