No me tocó la lotería, ni el gordo ni siquiera 100€. Pero es suficiente todo lo que yo tengo.
De nada te vale tener mil millones de euros y estar lleno de dinero cuando por dentro estas vacío y no sabes ni lo que es suerte.
Eso que te hace levantarte cada día con toda la fuerza del mundo.
No me hace falta jugar la lotería cuando yo juego el pellejo a la verdadera fortuna. Cuando pienso y digo :
- Lo que de verdad importa, es que estoy aquí, por fin, soy yo la que pisa fuerte y no deja que nada ni nadie me hunda. Que esta sonrisa ya no me la quita nadie.
Después de todo, ya no merecen la pena las cosas grandes, sino los pequeños detalles que te marcan el alma y hacen que el corazón se te derrita con cada pálpito.
Soy millonaria de gente que de verdad me quiere, las que estuvieron a tres metros debajo del suelo y me subieron al infinito del universo con tan solo un 'tú puedes con todo, aquí estamos para vivir contigo esta puta jodida mierda'. Esa gente, que miras y dices '¿Cómo no me voy a sentir afortunada? La fortuna es eso, ver a personas que tumbaron el mundo, para que tú te levantaras después de aquella caída que te dejo helado el interior como un iceberg.
Salgamos a celebrar con una copa de vino todos y cada uno de los momentos, todos y cada uno de los baches que conseguimos superar y por último y no menos importante todas las veces que nos dimos con la frente en el suelo y recapacitamos de lo que de verdad merece la pena.
Hagamos la vida más fácil, vivamos como si hoy fuera el último día de toda tu vida, o mejor dicho si estos segundos sean los que te quedan.
Vida hay una, después no hay vuelta atrás. Celebremos esta fantástica fantasía como si nos tocara el gordo de Navidad, celebremos la buena vida que nos queda por delante después de toda la millonada que tenemos delante de nuestros ojos llorosos por la emoción.
sábado, 23 de diciembre de 2017
Fortuna.
miércoles, 6 de diciembre de 2017
¿Cómo te atreves?
Perderme en los bordes de tus labios, temblar al sentir tu aliento en mi pecho haciendo que mi corazón palpite y la sangre corra por mis venas a velocidad de un coche Fórmula Uno.
Perderme como el humo de tu cigarro lo hace en este lugar tan frío a -2°C en la penumbra de este momento tan espectacular.
Sigamos perdiendonos entre nosotros, sin encontrar la salida de este laberinto tan lioso en el que estamos. Sin saber dónde nos encontramos, ni dónde está la salida de emergencia.
Continuemos, aún sin entender dónde estamos ni que será de nosotros. Vayamos por esta cuesta abajo, te aviso que no llevo frenos, que podemos chocar contra un muro en cualquier momento, en el segundo menos pensado. Continúa conmigo, hazlo. Te obligo, ahora que has vuelto sin previo aviso, es obligación seguir sintiendo, ardiendo y explotando.
Explotar no es malo, ayuda a seguir disfrutando.
¿Que me dices ahora? Ahora que estas sin palabras, sin aliento para responder.
¿Que te esperas? ¿Algo similar al resto? Esta claro que no. Yo te haré reaccionar a lo que los estereotipos gritan, yo gritaré que soy tu revolución. Tus ganas de seguir en estos encuentros que hacen temblar.
Y una última pregunta, ¿Te atreves a seguir? Deja el miedo a un lado, en aquella esquina que allí ves, donde no se note.
Sigamos buscando una salida, pero salgamos juntos.
jueves, 30 de noviembre de 2017
Querido Diciembre.
Querido Diciembre:
Acabas de entrar por la puerta de mi casa, casi sin yo esperarme tu llegada. Parece que fue ayer cuando te marchaste, y vuelves un año más tarde dando guerra, y pidiéndola a gritos. No sé cuál de los dos grita más. Si tú anunciando que este año se acaba, o yo deseando la llegada de Enero.
Pero este año vienes más calmado de lo que pensaba, incluso más cariñoso. Quiero decirte, que gracias por aparecer así, pero siento decirlo que vienes de esta manera gracias a mi ilusión. La ilusión de una niña pequeña esperando a que la dependienta de la farmacia le regalé esa piruleta en forma de corazón. Porque mi corazón, bombardea energía y pura alegría, a cada paso y cada zancada que doy.
Gracias por llegar, ha pasado tan lento el tiempo y a la vez tan rápido. Con mil y una historias del 2017, este tu año, que ni se me pasaba por la cabeza que ibas a aparecer tan de repente.
En el fondo, eres uno de mis meses favoritos. No te lo creas mucho que te creces. Pero si, eres ese mes donde recuerdo los errores cometidos a lo largo del año, las victorias, las lágrimas, los enfados, las idas de olla,las locuras, las fiestas (¡las queridísimas fiestas!)... Todas esas cosas maravillosas, que hacen que me despida de ti, y del año, con pena.
Al fin y al cabo, te haces querer.
Voy a disfrutar de ti estos 31 días al máximo. Espero que no me traigas malas noticias, porque... No lo digo por mi, lo digo por ti, porque podré con eso y mucho más.
Ay queridísimo Diciembre, llegas como todos estos 18 años eh, queriendo arrasar contra todo, para bien o para mal.
Eres el último de la cola, y lo bueno se hace esperar, ¿No? Vayamos a ello, a por ti.
miércoles, 29 de noviembre de 2017
Cristales afilados
Mirar por la ventana y perderte mientras el aire frío invade tus mejillas. Ver cómo eso que te duele, ese aire tan frío que te cubre la cara de cristales rotos y te la va rompiendo a velocidad del fuerte viento.
Cerrar la ventana y sentir el calor de tu casa. Cómo poco a poco, tu piel vuelve a cerrar las heridas causadas por esos cristales afilados.
Ese dolor que duró poco tiempo y esa cura tan rápida de tus mejillas manchadas de sangre.
Esa sangre, fue desapareciendo, convirtiéndose en pequeñas postillas y transformándose al final en simples cicatrices.
Cicatrices que tocas y no escuecen, que miras y no duelen.
Sonríes y no te duelen esas pequeñas heridas causadas por el viento que arrastra cristales afilados.
sábado, 25 de noviembre de 2017
Cabeza llena de águilas
Tengo la imaginación llena de pensamientos que pueden hacer temblar el universo entero.
Peco de locura, pero es parte de la felicidad. Encontrar a personas tan locas como tú es lo mejor que te puede pasar en la vida.
La vida, eso que te patea muchos de los días, pero que gracias a tu manera de hacer temblar, la pateas tú a ella con el doble de fuerza.
Alguna vez que otra también me ilusiono sin querer, pero que al fin y al cabo, esas ilusiones algún día pueden llegar a algo fantástico.
Y, a pesar de todo, sigo teniendo miedo la mayor parte de las veces, pero cuando vences a este, también vives con la mejor sensación.
Soy un poco rara, pero la rareza, y el ser tú mismo, hace que seas diferente y veas todo de una manera distinta. Hace que tu vida sea la mejor serie del año. Y que estoy orgullosa, de todos los capítulos vividos estes 365 días y de que hicieran que fuera rara, loca e ilusionada a pesar de los finales malos, porque después de estos han ocurrido los mejores capítulos.
Esta 1° temporada se está acabando, pero continuará en tan solo un mes y medio, y eso sí que hará temblar.
miércoles, 8 de noviembre de 2017
Tu cielo gris.
A veces tu única vía de escape es pillar un boli, un papel y escribir todo en cuestión de minutos.
¿Qué sería de mí sin escribir? Sin contar todo lo que realmente siento con un simple movimiento de mano, con ilusión de que yo misma me estoy escuchando cuando no lo puedo hacer con un pensamiento, dos o tres intentando pensar que todo es perfecto y la vida de un color azul cielo. Ese que muchas veces echas de menos, porque el cielo gris de invierno hace que el mundo acabe por derrumbarse encima de ti, pero es bonito. Sí, me encanta. Soy un bicho raro, alomejor pensáis eso. Pero el arcoiris no existiría si el cielo estuviera despejado y los rayos de sol alumbrando tu cara. Reír no significaría lo mismo sin esos momentos grises como el cielo de invierno. No valorarias los momentos buenos y esas personas que mereces tener al lado después de haber vivido tanto. No sería lo mismo, nada sería lo mismo sin unos momentos de tristeza, melancolía y soledad.
La soledad es lo más bonito que te puedes encontrar. Pocas cosas hay como una tarde de lluvia, con la música a tope y tú mantita favorita tapándote las piernas congeladas debajo de esta. Sin ella, sin la llamada soledad, no seríamos los mismos. No nos conoceríamos y no soportariamos estar rodeados de gente, porque simplemente te sientes vacío al no tener tiempo para ti, ni una pizca de este para adorarte a ti mismo, que eres lo más importante.
¿Qué sería de ti sin lágrimas? Puedes responderme a esa pregunta si tienes la respuesta a esta cuestión tan difícil de responder. Pero si no la sabes, ya te la respondo yo. Querida amiga, querido amigo, te diré que sin un poco de esto, tu felicidad no sería posible. Si es que la tienes, pero algún día la tendrás, todo llega.
Mucha gente dice que estas cosas son horribles, pero siento deciros que son de las mejores, son lo más bonito que tenemos. Eso que nos ayuda sin nosotros darnos cuenta; a dar un paso más, a querernos, a gritar en un momento de agobio, a escuchar el valioso ruido de las gotas de lluvia en la ventana y a reír después de haber llorado a mares. Valora todo, aunque pienses que es horrible sentirse así. Porque eso te ayudará algún día a que tú cielo este despejado y no se nuble nunca más.
lunes, 9 de octubre de 2017
Permíteme
Permíteme ver tu cara al despertar un domingo a las dos de la tarde después de una gran fiesta el sábado por la noche.
Permíteme ver tus logros y cumplir tus sueños con el paso de los años.
Permíteme compartir contigo todo lo que de verdad te llena.
Permíteme quererte como nunca nadie lo hizo. Pero permíteme también, poder decir, que eres la mejor puerta que se pudo abrir en mi camino después de haber cerrado ya otra.
Permíteme, que seas solo tú, esa persona por la que estuve esperando tanto tiempo.
Permíteme ser yo, la que te alegre los días, las noches, las madrugadas y los atardeceres en el lugar más bonito del mundo que es Galicia.
Permíteme, permíteme y permíteme. Ser la chica que te vuelva loco el resto de tus días y que tú seas el chico que me enamoré al salir el sol y me enloquezca al salir la luna. Solo permíteme, ser yo, ser tú y ser un nosotros.